Las calles volvieron a llenarse de trabajadores y memoria.
A 50 años del golpe cívico-militar, marchamos junto a miles, sosteniendo una bandera que no se negocia.
No fue solo una movilización: fue una respuesta colectiva frente a quienes intentan relativizar la historia.
Porque la memoria no es pasado: es una herramienta para defender el presente y construir futuro.
Seguimos diciendo lo mismo:
HOY MÁS QUE NUNCA, NUNCA MÁS















