Más de 6.200 afiliados participaron de los comicios del Sindicato de Trabajadores Municipales de Rosario. La lista «Celeste y Blanca», única oficializada, renovó el mandato de Antonio Ratner y Yamile Baclini. El dirigente destacó el nivel de participación, defendió la legitimidad del resultado y anticipó que la prioridad será la negociación paritaria.
El Sindicato de Trabajadores Municipales de Rosario renovó sus autoridades y Antonio Ratner continuará al frente de la organización por un nuevo período que se extenderá hasta 2030. La elección se desarrolló con lista única, encabezada por la nómina «Celeste y Blanca», que llevó a Ratner como secretario general y a Yamile Baclini como secretaria adjunta.
De acuerdo con los datos informados por el gremio, sobre un padrón de 9.600 afiliados emitieron su voto 6.210 trabajadores. Al no existir competencia electoral, no se difundieron resultados porcentuales.
Tras la jornada, Ratner remarcó que la votación se realizó en los lugares de trabajo, respetando el mecanismo previsto en el estatuto sindical, y lamentó que no se hubiera presentado una alternativa. «La característica de nuestra elección es que se vote en los lugares de trabajo, respetando todo lo que establece nuestro estatuto. Lamentablemente no hubo otra lista porque, cuando existe una alternativa, se pueden debatir ideas y proyectos y explicarles a los trabajadores cuáles serán los objetivos para los próximos años. Eso no ocurrió, pero no nos quita la responsabilidad de seguir trabajando», sostuvo.
Pese a la ausencia de competencia, el dirigente consideró que la concurrencia a las urnas representó un fuerte respaldo a la conducción. «La participación fue masiva y eso significa una felicitación al trabajo realizado. Nos pone muy contentos y, al mismo tiempo, nos compromete a redoblar los esfuerzos.»
Salarios y paritarias, entre las prioridades
El secretario general reelecto sostuvo que el escenario económico nacional condiciona las negociaciones salariales de los trabajadores municipales y advirtió sobre el impacto que tienen las decisiones provinciales sobre las discusiones locales.
«Sabemos que la política nacional no ayuda a los derechos de los trabajadores y eso también repercute en Santa Fe y Rosario. Además, aunque el municipio se considere autónomo, dependemos de la política salarial que fija la provincia. Eso condiciona a todos los trabajadores públicos y nos obliga a elaborar estrategias para defender el poder adquisitivo. Nuestro objetivo es que los salarios le ganen a la inflación y seguir mejorando tanto las condiciones laborales como los ingresos de los compañeros.»
Consultado sobre el vínculo con el Ejecutivo rosarino, Ratner reconoció que existen ámbitos institucionales de diálogo, aunque consideró que todavía falta profundizar la relación política con las autoridades municipales. «Tenemos una mesa de relaciones laborales donde presentamos nuestras propuestas y algunas cuestiones pueden destrabarse, pero no existe un intercambio permanente con la Municipalidad. Muchas veces hablamos con funcionarios que luego deben trasladar las decisiones al intendente», dijo.
Con todo, Ratner aseguró que la discusión paritaria ocupará un lugar central en la agenda inmediata del sindicato. «Todavía no hemos acordado la política salarial correspondiente a julio y falta muy poco para el cobro de los sueldos. Hay mucho trabajo por delante y muchos desafíos para seguir defendiendo los derechos de los trabajadores municipales», concluyó.








